Qué primer coche comprar es una cuestión de amor

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Hoy puede que te compres tu primer coche. Es una ocasión muy importante y tienes que tener todos los sentidos activados. Has decidido confiar en un concesionario y, después de semanas de exhaustiva reflexión sobre qué coche elegir, ahora estás de camino al centro profesional.

Cuando te hacemos sugerencias a la hora de tener en cuenta para comprar el primer vehículo, lo hacemos en base a una serie de características. Por ejemplo, que lo mejor es elegir un modelo de tamaño reducido, manejable, que procure una seguridad y sea asequible para tu economía. Por esta razón, abogar por los vehículos de ocasión es una decisión acertada, que te permitirá ahorrar en su compra.

Sin embargo, todo lo que te digamos es poco. Un turismo fundamentalmente debe atraerte, desde su color hasta sus ruedas. Cuando eso ocurra, se producirá el amor a primera vista. Sí, los coches también enamoran y tu primer coche debe ser un flechazo

El diseño de tu primer coche importa

Entras en el concesionario y tras una conversación con uno de los gerentes, te guía hacia el que puede ser tu primer coche. Por fin, te encuentras delante de uno y lo primero que te fijas es en la envergadura. Para noveles es más recomendable un coche pequeño, aunque hay gente atrevida que prefieren lanzarse a lo grande.

Después entra por los ojos el estilo del automóvil. Algunos prefieren un estilo redondeado y retro, mientras que otros apuestan por modelos afilados y modernos. Una vez que sepas si prefieres un modelo viejoven o uno actual, podrás seguir interesándote o no el en el turismo.

Estás a punto de pasar la primera etapa. Sin embargo, no se te olvida tomar nota del color. Aunque es algo secundario, hay que admitir que las tonalidades de un coche llaman. Tanto, que acaban convirtiéndose en uno de los elementos por los que puedes empezar a enamorarte si es de tu gusto, o a desencantarte si es todo lo contrario. Muchos jóvenes antes de pensar en el modelo tienen en la idea el color. Habrás escuchado a algunos decir “mi primer coche va a ser azul claro, como mi color favorito”. Nada más sentenciar esa oración, moverán cielo y tierra hasta que se cumpla su objetivo.

Fíjate en los pequeños detalles

La primera prueba está superada y te está empezando a gustar. Ahora te invitamos a acercarte un poco más, hasta situarte justamente a pocos centímetros. Antes tomaste un plano general, pero ahora fíjate en los pequeños detalles. Échale un vistazo a la carrocería y observa si su anterior dueño le dio un buen cuidado. La limpieza y la ausencia de roces te inspira buena confianza y te entran las ganas de tocarlo. Al final te atreves a pasarle una mano y te quedas maravillado al comprobar lo suave y reluciente que se encuentra, sin una mota de polvo. Tras ese paso, te agachas y miras las ruedas. Su aspecto fuerte e impoluto te hace mirar ya el coche con cariño. 

El interior debe ser tu hogar

No obstante, eres un hueso duro de roer y pides ver el interior. Te abren la puerta y, ¡voilá! Sus asientos de apariencia mullida y con espacio cómodo (recogido o amplio según gustos) te iluminan la vida. Echas un vistazo a sus controles, encontrándose a la vista y con aparente facilidad de uso. 

Decides sentarte y… No sabes cómo describirlo. Bueno, quizás con una frase: estoy en casa. Una vez que suceda eso, el círculo del enamoramiento se habrá completado y el coche te habrá atrapado en sus redes.

Prueba tu primer coche y convéncete de lo que sientes es amor

Estás ya a punto de decir sí a la compra. Pero antes de nada, sabes que tienes que pasar la última fase: ¡La prueba de fuego! No te quedes sin probar el coche y darte una vuelta con él por la calle de al lado. Cuando enciendas el motor y pises el acelerador en el primer momento, ya sabrás que te vas a quedar con él. Será el pequeño compañero de viajes que te lleve a todos lados hasta que la vela de su motor se apague. Como todo un luchador.

Nada más te bajes, es posible que ni siquiera le quieras devolver las llaves al gerente y te dejes llevar hasta el despacho, donde cerrarás con mucho entusiasmo el contrato.

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