Qué debo tener en cuenta a la hora de comprar un coche de ocasión

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La tarea de buscar y comprar un coche de ocasión a un particular puede convertirse en una aventura larga e incierta. Sin embargo, para conseguir de forma cómoda, rápida y segura el coche que deseas siempre puedes recurrir a un concesionario de ocasión. Hoy venimos a hablarte sobre qué debes tener en cuenta a la hora de comprar un coche de ocasión.

Si te decides por comprar tu futuro vehículo a un particular, no quiere decir que no vayas a encontrar el coche que buscas en buen estado o a buen precio. Simplemente necesitarás más tiempo y paciencia para conseguirlo. 

El mundo de los coches de segunda mano ofrece una cantidad enorme de modelos y marcas. Lo primero y más importante que tienes que hacer es decidir qué coche concreto o tipo de coche quieres comprar. Recuerda que conseguir un modelo en especial te puede llevar algo más de tiempo que si te centras en un segmento que encaje con los que estás buscando.

¿Concesionario o particular?

Decidirse por la compra a un particular conlleva una serie de riesgos que siempre es mejor evitar. Los concesionarios siempre te darán más garantías que un particular. La imagen, y credibilidad como negocio están unidos a la calidad de los productos y el servicio que se ofrece. 

En esta línea debes saber que nuestro concesionario de coches de ocasión cuenta con una garantía postventa que te cubre las averías no detectadas que pudiera tener tu coche. Revisamos cada vehículo de forma minuciosa y realizamos las reparaciones pertinentes para que funcionen a la perfección. Además, contamos con un gran oferta donde es más fácil que encuentres el coche que buscas sin invertir tanto tiempo ni esfuerzo.

Cuando acudes a un particular para comprar tu coche de segunda mano, estas garantías de reparación raramente existen. El cuidado que se le ha dado y la información del vehículo son a menudo una incógnita. También es raro que los particulares te permitan hacer una prueba de conducción adecuada para que testees el coche.

Sin embargo, en nuestros concesionarios te facilitamos toda la información pertinente acerca del vehículo y, si como es lógico, todo nuestro stock está disponible en físico para ti.

El cara a cara con el coche

Una vez estés frente a frente con el coche que pretendes comprar tienes que prestar atención a todos los detalles. Las pequeñas cosas que crees sin importancia pueden revelarte el estado real del coche, darte pie a que preguntes por información clave.

No debes temer ser pesado. Si tienes cualquier duda o pregunta acerca del coche o de su historia es mejor que la hagas. Incluso cuando no obtienes respuesta obtienes información.

Haz todas las comprobaciones que creas convenientes. Saca papel y boli y apunta estos trucos y consejos para que no se te olviden. De ellos va a depender que hagas un diagnóstico acertado del estado real del automóvil.

Es la parte del coche a la que pasarás revista con más facilidad. Asegúrate que el lugar donde lo examines tenga una buena iluminación. Procura que la luz sea siempre natural. Con ella verás las marcas que deja en la pintura un pulido excesivo.

Revisa la chapa y la pintura palmo a palmo, no dejes que tu ojo se salte ni una pulgada. Los arañazos y pequeños bollos te servirán para saber lo cuidadoso que era su anterior dueño. No todas las abolladuras son iguales. Las que están provocadas por roces o leves golpes al aparcar no tienen que preocuparte demasiado. Sin embargo, las que parecen provocadas por un accidente deben hacerte levantar las orejas.

Cuando una cara es muy simétrica se dice que es bastante atractiva. Con los coches pasa igual -salen de una cadena de montaje, más les vale ser simétricos-. Cuantos más puntos asimétricos encuentres y huecos entre piezas más feas deben ponerse las cosas para que tu compra llegue a buen puerto.

Revisa faros, lunas y ventanillas, comprueba que estén bien anclados y que no tengan ningún tipo de condensación u opacidad por un mal sellado. El coche siempre debe conservar su estanqueidad. Si no es así la corrosión podría ser un problema en el futuro.

Atención a los neumáticos. Observa que estén bien alineados y que sus laterales no estén deformados. Lo primero es señal de que el coche ha sufrido un golpe que ha descentrado la dirección. Lo segundo significa que el vehículo se ha llevado mucho tiempo parado.

Observa bien los discos de freno. El desgaste en ellos es normal si el coche tiene bastantes kilómetros. Pero si el coche tiene pocos kilómetros y los discos muestran ese relieve producido por el uso, significa que el dueño conduce a altas velocidades y se ve obligado a frenar con contundencia.

Conoce la vida del coche y aprenderás sobre sus arrugas

Es hora de tocar todos los botones y poner bajo el microscopio el estado de los plásticos interiores. Comprueba que todos los mecanismos eléctricos funcionan, intermitentes, luces, elevalunas, calefacción, aire acondicionado, espejos, etc. -no te olvides de la radio-.

El desgaste en los pedales, la palanca cambios y el volante evidencian el uso que se le ha dado al coche. Inspecciona el pedal de embrague. Un deterioro excesivo te indicará que su antiguo o antiguos dueños lo pisaban demasiado y dejaban su pie anclado más de lo conveniente. -¡Cuidado con esto!- Las reparaciones de embrague y caja de cambios son por lo general arreglos costosos.

El kilometraje del coche es importante, pero no un dato extremadamente decisivo por sí mismo. Un coche con una buena mecánica, bien cuidado y que no ha sufrido accidentes puede recorrer más kilómetros de los que pensamos. El rango máximo en el que deberías moverte son los 200.000 y 300.000 km. 

Pregunta por el número de dueños que ha tenido el coche y por el tipo de conducción que realizaban. Normalmente una conducción en carretera suele producir menos desgaste en la mecánica del motor que una conducción mixta o en ciudad. El lugar donde guardaban el coche también es algo importante.

Investiga sobre el modelo y sus peculiaridades. Muchos modelos tienen tendencia a sufrir cierto tipo de averías y algunos muestran fallos de fábrica.

Necesitas saberlo todo sobre el coche que tienes delante. Todo los datos que consigas te serán de mucha utilidad. Las revisiones que ha pasado, si tiene la ITV al día, multas pendientes o cargas que pesan sobre él es información esencial que tienes el derecho de obtener y debes exigir.

SI finalmente te decides por un concesionario, el tema papeleo está más que resuelto.

¡En marcha!

Tienes que poner especial atención en todos los pequeños sonidos que tenga el vehículo, en la forma en la que entran las marchas (suavemente y sin ruidos), cómo entrega la potencia el motor (uniformemente). También es crucial que observes si hay testigos encendidos y la capacidad de frenado del coche.

Una opción muy acertada es que cuentes con un experto en el que confíes para que te ayude a detectar los posibles problemas durante la prueba. Si no tienes mucha idea sobre mecánica o coches, esa persona de confianza también puede ayudarte a la hora de revisar el estado del motor cuando levantes el capó. 

Después de todas las comprobaciones debes tener una idea muy cercana al estado real del coche y todos los desperfectos que tiene. Si los fallos que has encontrado no son de importancia y sigues interesado en comprar, es el momento de conducir a casa en tu nuevo coche.

Los vehículos de ocasión son diamantes por descubrir y tú estás preparado para hacerte con uno bien brillante. Si estás interesado en encontrar tu nuevo coche, no dudes en consultarnos. Estamos encantados de ayudarte en todo lo que necesites para que tu compra sea todo un éxito.

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